Batuta director de orquesta

leopold stokowski

En nuestro artículo «Cómo dirigir», analizamos el papel del director de orquesta y ofrecimos algunos consejos básicos para iniciarse en la mecánica del trabajo. En este artículo vamos a examinar la batuta, que es una herramienta vital para cualquier director de orquesta. Investigaremos en qué consiste una buena batuta y algunas de las características que hay que tener en cuenta antes de esbozar algunas posibles opciones.

Hay que tener en cuenta el peso de la batuta y sentirse cómodo con su peso en la mano. Debe sentirse cómodo pero no tan ligero como para ser imperceptible. El bastón es una extensión del brazo del director y debe facilitar los movimientos elegantes sin causar ningún problema. Al mismo tiempo, debe ser lo suficientemente robusta como para que el director pueda agarrarla con cierta fuerza cuando sea necesario y para que tenga una sensación de poder en la mano en aquellas secciones musicales especialmente dramáticas.

A continuación, debemos considerar la comodidad de sostener la batuta y la empuñadura, ya que muchos directores tienen diferentes enfoques para sostener la batuta. Algunas de las formas más comunes de sujetar la batuta son el Fulcro Básico, el Agarre en Línea, el Confort Sin Tensión y el Pellizco Detrás del Cuello. Es posible que desee comprar un bastón con mango de madera o de corcho. Del mismo modo, puede optar por un mango de plástico en las primeras etapas de aprendizaje, pero considere si puede superarlo más adelante. Ten en cuenta también el tamaño de tu mano y cómo puede influir en el tamaño del bastón y la empuñadura.

crucigrama del bastón de mando

Una batuta es un bastón corto o cualquier cosa que se le parezca. Sin embargo, en manos de un director de orquesta, se transforma en un instrumento con significado, y su movimiento se convierte en una forma de lenguaje de signos que transmite ideas musicales. A través de este lenguaje, el director de orquesta y su batuta tienen una importante influencia en la forma en que suena la orquesta.

Los directores «hablan» en silencio a los músicos con sus gestos (¡ya que no pueden gritar a los músicos durante una interpretación musical!) y, a lo largo de los años, muchos directores han optado por utilizar algún tipo de vara para aumentar sus gestos.

Tradicionalmente, los directores utilizaban arcos de violín o trozos de papel enrollados, ya que los conjuntos orquestales solían dirigirse desde el violín principal o el teclado.  El primer uso de un bastón de dirección en una actuación se remonta al año 709 a.C. en la antigua Grecia, donde se describe a un director «agitando un bastón de oro».

Desde entonces se siguieron creando batutas extravagantes, con un ejemplo histórico de mediados de la década de 1850 descrito como «una magnífica batuta hecha de madera de arce, ricamente montada en oro y engastada con costosos diamantes». Los bastones de mando tan lujosos que existen hoy en día son más bien para su exhibición que para su uso, y van desde bastones de mando de ébano tallado hasta artefactos prohibidos de marfil y plata.

cómo hacer un bastón de mando

Las batutas modernas suelen estar fabricadas con una madera ligera, fibra de vidrio o fibra de carbono que se estrecha hasta alcanzar un agarre cómodo llamado «bulbo» que suele ser de corcho, roble, nogal, palisandro u ocasionalmente de aluminio y que puede adaptarse a las necesidades de un director de orquesta. Los directores de orquesta profesionales suelen tener especificaciones personales para una batuta basadas en sus propias exigencias físicas y en la naturaleza de la actuación: Sir Henry Wood y Herbert von Karajan son algunos ejemplos[1] Entre los ejemplos históricos de su construcción se encuentra la que se regaló al compositor francés Louis-Antoine Jullien a mediados de la década de 1850 antes de su primera visita a Estados Unidos: se describe como «una magnífica batuta de madera de arce, ricamente montada en oro y engastada con costosos diamantes»[2].

La longitud de los bastones suele variar entre 250 y 610 mm, aunque lo más habitual es que se utilicen entre 300 y 660 mm; Henry Wood solicitó en una ocasión el uso de un bastón de 24 pulgadas[3] Cuando Gaspare Spontini llegó a Dresde en 1844, Wagner tenía un bastón de mando hecho con un grueso bastón de ébano con pomos de marfil en los extremos. Al parecer, Spontini sujetaba la batuta en el centro con el puño y la utilizaba como un bastón de mando, no para marcar el tiempo, sino para dirigir la ópera[4].

funda para bastón mollard

Los bastones modernos suelen estar fabricados con una madera ligera, fibra de vidrio o fibra de carbono que se estrecha hasta alcanzar un agarre cómodo llamado «bulbo» que suele ser de corcho, roble, nogal, palisandro u ocasionalmente de aluminio y que puede adaptarse a las necesidades de un director de orquesta. Los directores de orquesta profesionales suelen tener especificaciones personales para una batuta basadas en sus propias exigencias físicas y en la naturaleza de la actuación: Sir Henry Wood y Herbert von Karajan son algunos ejemplos[1] Entre los ejemplos históricos de su construcción se encuentra la que se le regaló al compositor francés Louis-Antoine Jullien a mediados de la década de 1850 antes de su primera visita a Estados Unidos: se describe como «una magnífica batuta de madera de arce, ricamente montada en oro y engastada con costosos diamantes»[2].

La longitud de los bastones suele variar entre 250 y 610 mm, aunque lo más habitual es que se utilicen entre 300 y 660 mm; Henry Wood solicitó en una ocasión el uso de un bastón de 24 pulgadas[3] Cuando Gaspare Spontini llegó a Dresde en 1844, Wagner tenía un bastón de mando hecho con un grueso bastón de ébano con pomos de marfil en los extremos. Al parecer, Spontini sujetaba la batuta en el centro con el puño y la utilizaba como un bastón de mando, no para marcar el tiempo, sino para dirigir la ópera[4].

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