Ceesepe la casa encendida

Ceesepe’s studio

La Casa Encendida presents the exhibition Vicios Modernos. Ceesepe 1973-1983, dedicated to the graphic work of Carlos Sánchez Pérez (Madrid 1958-2018) better known as Ceesepe and who, before becoming the painter who extracted poetry from the bad streets of Madrid, was a precocious and brilliant cartoonist.
On display here are some of the drawings he made for Pedro Almodovar’s opera prima: Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, and some of his more sophisticated comics: «La lucha», «El día que muera Bombita» and «Estrellita se va a New York». In this section, color is the absolute protagonist.

Virtual tour of cessepe’s house-studio

Ceesepe, who would soon become a leading figure in what became known as the movida, acted as a bridge between the two cities, establishing a fundamental link between the Rastro and Las Ramblas, that is, between two hegemonic places in the new flow of freedom that was emerging first in Barcelona and then in Madrid.
Thus, with one foot in each city, Ceesepe set up his own adventure in the Rastro, together with photographer Alberto García-Alix: Cascorro Factory, a comic stall and imprint of the handmade publications created with his friends, among others, Ouka Leele and El Hortelano.
In the second room stands out El Tacón cubano, a comic in which the drawing format is much larger. Politically incorrect and contentious by nature, the comic allowed a beginner like Ceesepe to experiment with drawing and also with its narrative possibilities.

Nomofobia: o vício em tecnologia

Antes de convertirse en el pintor que descubrió la poesía en las callejuelas de Madrid, Ceesepe fue un precoz, tenaz y brillante dibujante de cómics. Aunque estuvo activo en el mundo del cómic durante apenas diez años, su influencia y resonancia trascendieron ese periodo relativamente corto, y hoy, décadas después, su obra se sostiene como un espejo único de la vida tras la muerte de Franco y el fin de la dictadura. Este periodo crucial de la historia de España es imposible de entender sin el estímulo que supuso el cómic underground. Los tebeos creados por Rrollo en Barcelona y la Fábrica de Cascorro en Madrid fueron dos de los focos de un movimiento que aglutinó a jóvenes con distintas sensibilidades. El principal de ellos era un artista madrileño que había desarrollado un original instinto para el dibujo cuando era adolescente.
Ceesepe tenía sólo 16 años cuando publicó su primera historieta. La tira giraba en torno al que sería su personaje más emblemático y transgresor, el calvo y pelirrojo Slober, y apareció en Star, la revista que llegó a ser uno de los pocos faros contraculturales de la España de la época. Las viñetas viajaron en un sobre de Madrid a Barcelona, donde sus destinatarios descubrieron una mina de oro y a uno de sus más destacados colaboradores. Ceesepe, que pronto se convertiría en una de las figuras más destacadas de la movida madrileña, hizo de puente entre las dos ciudades, creando un vínculo vital entre el Rastro y las Ramblas, es decir, entre dos lugares hegemónicos de la nueva ola de libertad surgida en Madrid y Barcelona. Políticamente incorrecto y polémico por naturaleza, el cómic permitió a un novato como Ceesepe experimentar con el dibujo y su potencial narrativo. Sin embargo, pronto superó el medio y su obra evolucionó cuando empezó a explorar las posibilidades de la pintura. Las viñetas se hicieron más grandes y el color más destacado, y las tiras cómicas, cada vez más sofisticadas y meticulosas, se convirtieron en pequeños cuadros, un anticipo de lo que estaba por venir.

Exposiciones | la casa encendida

Ceesepe montó en el Rastro, junto con el fotógrafo Alberto García-Alix, la Fábrica de Cascorro, un puesto de cómics e imprenta de las publicaciones artesanales que creaban con sus amigos, entre otros, Ouka Leele y El Hortelano. La terraza magnética 2019 (resumen) | la casa encendidaCeesepe, que poco después se convertiría en una figura destacada de la llamada movida, hizo de puente entre las dos ciudades, estableciendo un vínculo fundamental entre el Rastro y las Ramblas, es decir, entre dos lugares hegemónicos en el nuevo flujo de libertad que surgía primero en Barcelona y luego en Madrid.
Así, con un pie en cada ciudad, Ceesepe montó su propia aventura en el Rastro, junto al fotógrafo Alberto García-Alix: Cascorro Factory, un puesto de cómic e imprenta de las publicaciones artesanales creadas con sus amigos, entre otros, Ouka Leele y El Hortelano.
En la segunda sala destaca El Tacón cubano, un cómic en el que el formato del dibujo es mucho mayor. Políticamente incorrecto y contestatario por naturaleza, el cómic permitió a un principiante como Ceesepe experimentar con el dibujo y también con sus posibilidades narrativas.Debate «miedo y asco en la nueva normalidadLa Casa Encendida presenta la exposición Vicios Modernos. Ceesepe 1973-1983, dedicada a la obra gráfica de Carlos Sánchez Pérez (Madrid 1958-2018) más conocido como Ceesepe, que antes de convertirse en el pintor que extraía poesía de las malas calles de Madrid, fue un precoz y brillante dibujante.

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