El jardin del amor rubens comentario

el jardín del amor

Se trata de una exposición grande en cuanto al número de piezas, pero vasta en cuanto a su alcance. Se propone seguir el legado del pintor flamenco Pedro Pablo Rubens (1577-1640), uno de los artistas occidentales más influyentes, y reivindica su impacto en una amplia gama de géneros y pintores de todos los países europeos.
Como se trata de demostrar su impacto y su legado, la mayoría de los cuadros (y bocetos y grabados) de la exposición no son de Rubens; en algunas de las salas parece que sólo 3 o 4 de las 20 piezas son de Peter Paul (PP). La mayoría son de sus contemporáneos o de artistas posteriores que siguieron sus pasos. Es posible que se malinterpreten los carteles y la publicidad y se sienta un poco engañado…
Sin embargo, a medida que avanza la exposición, las intenciones de sus comisarios se cumplen en cierta medida, en la medida en que se empieza a ver realmente la influencia de Rubens -en la composición y el color y el tratamiento- en un número creciente de cuadros de otros artistas. Se empieza a tener una sensación intimidatoria de la amplitud y profundidad de su legado. (Y, desde el punto de vista del disfrute, muchas de las obras de otros artistas son obras maestras por derecho propio, un placer verlas en cualquier contexto).

ver más

El jardín del amor es un cuadro de Rubens, realizado hacia 1633 y que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. La obra fue catalogada por primera vez en 1666, cuando se colgó en el Palacio Real de Madrid, en el dormitorio del rey español[1]. En los primeros inventarios, el cuadro se llamaba La fiesta del jardín[2].
Es la apoteosis de la pintura de género de la compañía Merry al aire libre. El tema de esta obra es común en las pinturas barrocas, que utilizaban movimientos exagerados y detalles claros y fáciles de interpretar para producir dramatismo, tensión y grandeza. Rubens utiliza la alegoría y el simbolismo en varias capas para sus pinturas.
En esta obra de 6,5 pies x 9,4 pies, un gran grupo de personas bien vestidas al estilo del siglo XVII holgazanean, haciendo un picnic en un jardín idílico. Todos van finamente vestidos, haciendo gala de su riqueza y de su estatus de clase alta. Los cupidos interactúan con los individuos, introduciendo figuras mitológicas en una escena de jardín realista para producir una pintura fantástica[4].

el jardín del amor resumen

El jardín del amor es un cuadro de Rubens, realizado hacia 1633 y que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. La obra fue catalogada por primera vez en 1666, cuando se colgó en el Palacio Real de Madrid, en el dormitorio del rey español[1]. En los primeros inventarios, el cuadro se llamaba La fiesta del jardín[2].
Es la apoteosis de la pintura de género de la compañía Merry al aire libre. El tema de esta obra es común en las pinturas barrocas, que utilizaban movimientos exagerados y detalles claros y fáciles de interpretar para producir dramatismo, tensión y grandeza. Rubens utiliza la alegoría y el simbolismo en varias capas para sus pinturas.
En esta obra de 6,5 pies x 9,4 pies, un gran grupo de personas bien vestidas al estilo del siglo XVII holgazanean, haciendo un picnic en un jardín idílico. Todos van finamente vestidos, haciendo gala de su riqueza y de su estatus de clase alta. Los cupidos interactúan con los individuos, introduciendo figuras mitológicas en una escena de jardín realista para producir una pintura fantástica[4].

pedro pablo rubens

El jardín del amor es un cuadro de Rubens, realizado hacia 1633 y conservado en el Museo del Prado de Madrid. La obra fue catalogada por primera vez en 1666, cuando se colgó en el Palacio Real de Madrid, en el dormitorio del rey español[1]. En los primeros inventarios, el cuadro se llamaba La fiesta del jardín[2].
Es la apoteosis de la pintura de género de la compañía Merry al aire libre. El tema de esta obra es común en las pinturas barrocas, que utilizaban movimientos exagerados y detalles claros y fáciles de interpretar para producir dramatismo, tensión y grandeza. Rubens utiliza la alegoría y el simbolismo en varias capas para sus pinturas.
En esta obra de 6,5 pies x 9,4 pies, un gran grupo de personas bien vestidas al estilo del siglo XVII holgazanean, haciendo un picnic en un jardín idílico. Todos van finamente vestidos, haciendo gala de su riqueza y de su estatus de clase alta. Los cupidos interactúan con los individuos, introduciendo figuras mitológicas en una escena de jardín realista para producir una pintura fantástica[4].

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad