Que es el surrealisme

Cubismo

Si ves a un pez de colores salir volando de un reloj que se funde y ofrecerte clases de tango, ¡estás viviendo una experiencia surrealista! O eso, o estás dormido y soñando. Las cosas surrealistas combinan elementos no relacionados entre sí para crear una escena extraña.

El adjetivo surrealista procede del surrealismo, un movimiento que produjo películas, escritos, pinturas y otras formas de arte que a menudo contenían imágenes irracionales e inconexas. Así, surrealista describe algo que es una mezcla extraña de elementos, a menudo discordantes y aparentemente sin sentido. Las imágenes pueden ser surrealistas, como los relojes que se derriten en los cuadros de Salvador Dalí, pero también pueden serlo los momentos extraños y oníricos de la vida cotidiana.

Fotografía del surrealismo

El surrealismo es un movimiento artístico, literario y filosófico fundado por el poeta francés André Breton a principios del siglo XX. En su Manifiesto Surrealista, publicado en 1924, Breton afirmaba que el objetivo principal del movimiento surrealista era «resolver las condiciones anteriormente contradictorias del sueño y la realidad en una realidad absoluta, una superrealidad». En la misma línea que el dadaísmo, los surrealistas se oponían firmemente a las normas opresivas de la sociedad moderna, que creían alimentadas por el racionalismo. Creyendo que la fuente de la creatividad artística provenía de la mente inconsciente, los surrealistas se centraron en explorar las nociones de lo irracional y el subconsciente como medio para liberarse del orden racional de la sociedad.

El surrealismo se extendió rápidamente desde París a los países europeos de su entorno entre finales de los años veinte y principios de los treinta. La Exposición Internacional Surrealista celebrada en Londres en 1936 fue un momento decisivo para el movimiento en Gran Bretaña, ya que atrajo la atención de los ahora prominentes artistas surrealistas, Ben Nicholson, Barbara Hepworth y Henry Moore.

Motivos surrealistas

Los pensadores creativos siempre han jugado con la realidad, pero a principios del siglo XX surgió el surrealismo como movimiento filosófico y cultural. Impulsados por las enseñanzas de Freud y el trabajo rebelde de los artistas y poetas dadaístas, surrealistas como Salvador Dalí, René Magritte y Max Ernst promovieron la asociación libre y las imágenes oníricas. Artistas plásticos, poetas, dramaturgos, compositores y cineastas buscaron formas de liberar la psique y aprovechar las reservas ocultas de creatividad.

El arte del pasado lejano puede parecer surrealista al ojo moderno. Dragones y demonios pueblan los frescos antiguos y los trípticos medievales. El pintor italiano del Renacimiento Giuseppe Arcimboldo (1527-1593) utilizó efectos de trompe l’oeil («engañar al ojo») para representar rostros humanos hechos de frutas, flores, insectos o peces. El artista holandés Hieronymus Bosch (c. 1450-1516) convirtió animales de corral y objetos domésticos en monstruos terroríficos.

¿Salvador Dalí modeló su extraña roca a partir de una imagen de El Bosco? Izquierda: Detalle de El jardín de las delicias, 1503-1504, de El Bosco. A la derecha: Detalle de El gran masturbador, 1929, de Salvador Dalí.

Padre del surrealismo

El surrealismo fue un movimiento cultural que se desarrolló en Europa tras la Primera Guerra Mundial y que estuvo influenciado en gran medida por el dadaísmo[1]. El movimiento es más conocido por sus obras de arte y escritos visuales y por la yuxtaposición de realidades distantes para activar la mente inconsciente a través de las imágenes. Los artistas pintaban escenas desconcertantes e ilógicas, a veces con precisión fotográfica, creando extrañas criaturas a partir de objetos cotidianos y desarrollando técnicas pictóricas que permitían al inconsciente expresarse[2]. Su objetivo era, según su líder André Breton, «resolver las condiciones anteriormente contradictorias del sueño y la realidad en una realidad absoluta, una superrealidad», o surrealidad[3][4].

Las obras del surrealismo se caracterizan por el elemento sorpresa, las yuxtaposiciones inesperadas y el non sequitur. Sin embargo, muchos artistas y escritores surrealistas consideran su obra como una expresión del movimiento filosófico en primer lugar (por ejemplo, del «automatismo psíquico puro» del que habla Breton en el primer Manifiesto Surrealista), siendo las obras en sí mismas secundarias, es decir, artefactos de la experimentación surrealista[6] Leader Breton fue explícito en su afirmación de que el surrealismo era, ante todo, un movimiento revolucionario. En aquella época, el movimiento se asociaba a causas políticas como el comunismo y el anarquismo.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad